Fisio Taddeo: Fisioterapia en Artes Escénicas · Posturología

De actores y actores… y de voces y voces…

¡Buenas!

La entrada que os comparto hoy empecé a escribirla antes de hacer el curso de Estill Voice Training System (popularmente conocido como Voice Craft), pero no llegué a terminarla. Ahora, ya terminé el curso con Viv Manning, así que voy a intentar completar la entrada, tal y cómo la tenía escrita.

El otro día, fui a ver la película “Cézanne et moi” de Danièle Thompson. No es una película amena, muy densa y con mucho texto. De modo, que da pie a los actores a lucirse. Lo que me llamó más la atención, fue la diferencia interpretativa entre los dos protagonistas, Guillaume Gallienne de la Comédie Française encarnando a Paul Cézanne y Guillaume Canet, a Émile Zola.

Buscando biografías de estos dos grandes actores (sobre gustos colores, pero a mi parecer, sacan sus personajes muy dignamente), veo que ambos estudiaron interpretación en el Cours Florent de París durante 4 años y que, posteriormente, Gallienne siguió los estudios en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático y desarrolló su carrera principalmente, en el teatro, aunque también en televisión y cine, y especialmente en la Comédie Française (desde el 1996).

Canet, en cambio, no siguió con los estudios superiores de interpretación y basó su trayectoria en el mundo de la pantalla, con gran número de largometrajes, cortometrajes, telefilmes y también series televisivas…

¿Por qué os meto todo este rollo?

Evidentemente, todos entendemos que la manera de actuar en un escenario o delante de la cámara cambia: el uso de la voz (proyección, volumen, intencionalidad), el fraseo, los movimientos, etc. Pero en el caso de Gallienne, vemos un actor de teatro delante de la cámara:

A estas alturas, supongo que ya os habréis dado cuenta que soy fan de Guillaume Gallienne y es que, si en cine, es bueno, en escena es espectacular. Él solo llena la escena. Cómo cuida su voz, dándole más intensidad pero sin ponerla en peligro, sin constreñir la laringe, usando sus resonadores, la voz en Twang, con la laringe más alta o más baja, jugando con las intenciones.

Por eso, sería mucho más interesante que actores y cantantes trabajaran la propiocepción de la zona de la garganta, más que guiarse por un sonido u otro. SImplificando, saber qué es lo que está pasando en la garganta cuando se hace un sonido u otro; para tener más riqueza de recursos y saber qué hacer para buscar un efecto u otro.

Cómo podemos ver en estos dos vídeos, la principal diferencia es que ella canta con la laringe baja y él, más bien con la laringe alta. Ambos inclinan el cartílago tiroides y usan fácilmente la vibración con masa fina de los pliegues vocales para causar varios efectos y hacer esta preciosa canción.

Finalmente, decir que tener esa conciencia, mediante esa propiocepción, a nivel de la garganta, nos permitirá prevenir lesiones, que como sabéis es la base de la medicina de las artes: prevenir para tener que curar lo mínimo. En este caso además, sabiendo que es una zona sumamente delicada para los profesionales de la voz.

Nada más, a disfrutar de seguir cantando, recitando e, incluso, gritando. Pero siempre sabiendo lo que se hace para no causarse lesiones.

¡Salud y música!

 

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