Fisio Taddeo: Fisioterapia en Artes Escénicas · Posturología

De Broadway, el West End o la Gran Vía a la consulta


¡Buenas!

Hoy me dispongo a analizar un poco el personal del teatro musical, típico americano. ¡Cuánto talento hay en un escenario de un musical! Bailarines que cantan, cantantes que bailan… desde actores a cantantes, pasando por bailarines y actores musicales.

«Follies» de Sondheim, por Mario Gas en el Teatro Español

¿Qué comporta eso? Lo primero, que tengan una preparación física idónea para bailar y saltar de la forma como lo hacen… y que además puedan cantar sin perder el aliento.

¿Cómo os explicáis esto sino?

La técnica del canto de la comedia musical americana se denomina «belting». Ésta consiste en alargar los agudos al máximo en el registro de pecho, sobrepasando la zona de pasaje y terminar usando una resonancia de cabeza en las notas más agudas. Con el belting se le da predominancia a los músculos tiroaritenoideo para mantener el registro de pecho y es importantísimo coordinarlo con la contracción del cricotiroideo, que encontramos predominando en los cantantes líricos.

Esta técnica supone un riesgo para la salud de las cuerdas vocales, si no se tiene una buena percepción y al tener la laringe en una posición alta, se le pone mucha tensión. Como se suele decir en la industria del teatro musical: «belting is not bad, bad belting is bad».

Por suerte, se usa la amplificación, de modo que usan menos aire para fonar, aire que se escapa siguiendo las coreografías marcadas.

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Mirando currículums de los participantes en musicales, encontramos:

– Actores formados en teatro clásico en las distintas escuelas de la ESAD.

– Actores formados en la ESAD y especializados en canto.

– Bailarines que salen del Conservatorio Profesional.

– Actores/bailarines que salen de las distintas escuelas de teatro musical y que cada vez hay más en España.

Trabajando en consulta con distintas producciones, siempre de gira, veo en la falta de formación que terminan teniendo muchos, y eso lleva a lesiones en extremidades inferiores por no moverse mejor, tensiones y dolores cervicales y lumbares por no tener mejor formación de canto, etc. Además, una puesta en escena, una coreografía y un atrezzo muy estrictos (zapatos rígidos, muchos saltos…) pueden terminar pasándoles factura, si no llevan un buen entrenamiento.

Es cierto que cada vez hay más fisios trabajando en ellos (siempre y cuando sea una gran producción) para ir poniendo parches y tratar los problemas o lesiones que van saliendo, trabajan con Pilates… pero quizás sería conveniente analizar o incluir un fisio desde el primer día de trabajo de ensayos, de forma que se pueda prever qué problemas puede tener cada uno de los artistas para incorporar un entrenamiento o un programa de estiramientos para prevenir esas posibles dolencias.

Nuestra compañera Amaia Carnicer trabajando con el elenco del Rey León en Madrid, por Stage Entertainment

 

Volvamos al análisis de los artistas de los musicales:

  • Encontramos bailarines que tienen formación clásica (además de contemporánea, jazz, etc, etc) que mueven perfectamente sus extremidades superiores sin dolores. Algunos de estos también cantan. Y ahí, empiezan los problemas. Quizás por no tener más formación en técnica vocal, vemos que ponen mucha tensión en la mandíbula, en la musculatura posterior cervical. Eso es debido, tal vez, a no tener claro que la respiración para cantar y para bailar, no suele ser la misma: actúan distintos músculos y hay que tomar conciencia de ello.
  • Actores de teatro musical que han tenido formación de danza jazz, contemporánea, etc, pero no han entrenado la conciencia corporal para poder corregir el movimiento de sus brazos (acompañado por las escápulas). Por lo que he visto hasta ahora, vemos estos artistas con un cierre anterior bastante importante a nivel de hombros, lo cual nos lleva a pensar que los pectorales trabajan constantemente y que no hay un buen equilibrio en las cinturas escapulares.

Observamos lado derecho. En lado izquierdo, vemos déficit de contracción muscular para fijar la escápula al tórax

 

  • Actores de teatro musical que no han trabajado suficientemente los distintos tipos de respiración para adecuarlos en cada momento si están, sobretodo, cantando o bailando. Para bailar, utilizaremos una respiración más superficial, de tipo clavicular, si no podemos llevarla a costal. Para cantar, se suele usar una respiración más profunda que se va a abdominal y también, a costal.

 

  • Finalmente, encontramos actores de texto que deben cantar y bailar, algo a lo que quizás no estén acostumbrados. Si bien, en su trabajo cotidiano son muy concientes de su cuerpo, cómo se mueve y cómo respiran para una buena fonación… al cambiar su trabajo, a menudo se olvidan de todo eso. Encontramos en ellos muchas tensiones innecesarias por el hecho de tener que bailar o cantar.
Foto hecha por b.ramon

Foto hecha por b.ramon

Espero que hayáis disfrutado de esta entrada. Nos vemos en los escenarios, backstages o dónde quiera que sea…

¡Salud y música!

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